, , ,

Mi buena estrella

Hay personas que dicen que la buena suerte existe, y yo soy una de ellas. Pero no la buena suerte que cae del cielo, o la que se basa en el destino o la casualidad. Creo en la buena suerte que se crea y se construye día a día, en la que tiene una base real de sueños que se convierten en objetivos a golpe de fecha en el calendario.

Creo en la buena estrella, creo en mi buena estrella…

Cuando comencé a escribir este post, lo hice desde la visión más objetiva que te puedas imaginar. Con un titular, un desarrollo y unos puntos basados en recomendaciones para hacértelo más fácil. Pero a medida que el texto avanzaba, me di cuenta de que estaba escribiendo un agradecimiento en voz alta a todas aquellas personas que han hecho que hoy pueda hablar de mi buena estrella. Y entonces, me dejé llevar.

Me gustaría compartir contigo aquellas cosas que, vistas hoy desde la distancia, con perspectiva y tranquilidad, son la causa de que pueda considerarme afortunada. No todo el tiempo, no ante cualquier circunstancia, pero sí la mayor parte de mi vida me he considerado así: una persona con suerte.

En la base del éxito para conseguir objetivos en la vida, he descubierto que hay una serie de constantes que se repiten, tanto desde mi propia experiencia como la de las personas que ha depositado su confianza en mí a lo largo de estos años. Te las cuento por si pudieran servirte, estoy segura de que al menos, te harán reflexionar:

Sé dueño de tus decisiones y también de sus consecuencias: arriésgate a dominar por completo tu vida y crear oportunidades que no llegan, disfruta de los éxitos que consigas y aprende de los errores cometidos. Todo habrá sido fruto de tu determinación, y eso en un éxito en sí mismo.

Comparte momentos y experiencias: mi buena estrella ha sido siempre saber elegir las personas con las que compartir mi vida. Tengo una gran familia que me apoya y que es grandiosamente imperfecta, comparto vida y sueños con un maravilloso marido desde hace más de media vida, y desde hace 3 años, compartimos el proyecto de nuestra vida: ver crecer a mi hija Alba. Pero mi buena suerte, no se acaba aquí, pues poseo amigos, con mayor o menor antigüedad, que me aportan todo aquello de lo que carezco y siempre suman.

Aprende de los demás y hazlo de manera continua: desea aprender y crecer siempre, no te canses. Busca personas interesantes que te aporten y a las cuales aportar, intercambia conocimientos y experiencias. Eso te hará más grande, mejor persona y eso deberá formar parte de tu búsqueda de la excelencia.

Date tiempo para superar lo que te ocurre y escapa de tu control: no todo sale bien, no siempre se consigue lo que se desea, y eso es algo que debes aprender cuanto antes. Aquellas cosas que no entren dentro de tu responsabilidad y de las cuales no tengas el control, puede no se lleguen a conseguir nunca. Prueba, observa, experimenta, busca alternativas… y cuando descubras que ya no depende de tí, asúmelo y date tiempo para superarlo. Esto ocurre con los objetivos, los acontecimientos y las relaciones, forma parte del aprendizaje de la vida.

Rodéate de personas que den luz: busca personas que iluminen tus días. Ya sé que puede parecerte un tanto cursi, pero te aconsejo que pruebes. Busca tener en tu vida personas que te inspiren, que te inviten a ser mejor, que sepan más que tú, descubrirás el placer de disfrutar de sus éxitos y de estar cerca de esa luz que desprenden. No es tuya, pero formas parte de ella de alguna manera, ¡qué gran regalo!

Deja ir a quienes no te aportan: al igual que en el caso anterior debes buscarlas, aquí tienes que dejar ir a esas personas. A veces es cuestión de tiempo, otras de que las circunstancias que os unieron un día ya no existen. Lo importante es que ya no sumáis en vuestras vidas y podéis impedir el uno al otro encontrar a quienes sí lo hagan. Te estoy hablando de trabajos y relaciones profesionales, pero también de relaciones personales. Si no aporta, suelta lastre; si no suma, deja ir, déjate ir. Aunque duela, es lo mejor para ambas partes.

– Acepta el cambio como parte de la vida: cada día que pasa eres diferente al anterior y, afortunadamente, nos pasa a cada uno de nosotros. El cambio constante requiere de un esfuerzo permanente para ser aceptado, pero es algo necesario y que te hará mejor, siempre que tú lo quieras ver así. Aprende a asumir los efectos del paso del tiempo y la repercusión de tus actos, en ti y en los demás, la vida te resultará mucho más fácil de entender.

Agradece lo que tienes y te has ganado y lucha por lo que quieres conseguir: todo lo que eres y has conseguido tiene un motivo, agradece poder haber llegado y disfruta de tus triunfos, vívelos. Pero no olvides seguir luchando por lo que quieres hasta donde te permitan tus fuerzas, sin olvidar saborear las victorias que has ido sumando en el camino.

Como te dije al inicio, este post fue tomando poco a poco forma de agradecimiento. Detrás de cada punto tratado, hay una persona, una vivencia, una circunstancia vivida por mí o por alguien que me permitió estar cerca en esos momentos. No puedo poner nombres, no acabaría nunca, pero yo sé quienes son y eso hace que tenga muy claro el motivo de mi buena estrella: todos ellos son mi buena estrella.

 

Y tú ¿puedes poner nombre a tu buena estrella o dejas todo en manos del destino?

Esa buena estrella ¿está en ti o en los demás?

Fuente de la foto: Pixabay.com

 

“Mi buena estrella” Gabinete Caligari, 1989.

 

18 comentarios
    • jessica
      jessica Dice:

      Mil gracias por comentar, María. Me alegra muchísimo saber que te ha parecido interesante! Y muchísimas gracias por los buenos deseos, haremos que el blog tenga su buena estrella trabajando y mejorando cada día. Un abrazo enorme!

      Responder
  1. Marce Fdez.-Raigoso
    Marce Fdez.-Raigoso Dice:

    Comparto contigo la idea: La buena suerte se crea, pero hay gente que no cree en que se puede incidir en la suerte, y es cuestión de concepto.

    Responder
    • jessica
      jessica Dice:

      Muchísimas gracias por aportar Marce! Ya sabía yo que tú eras de los míos… Y totalmente de acuerdo en que es una cuestión de conceptos, pero es bueno saber que los paradigmas y los conceptos también se pueden cambiar ;). Un abrazo grande, grande!

      Responder
  2. María Berdayes
    María Berdayes Dice:

    Un post que realmente ayuda a no perder “el norte”, enfocado desde un punto optimista (que buena falta nos hace…).
    A veces resulta difícil seguir luchando tanto en el aspecto profesional como en el personal pero sin duda muchos de los puntos que tratas son los que nos ayudan a “mantenernos a flote” y a seguir nuestro camino ya sea incluyendo cambios, difíciles de ejecutar en muchas ocasiones o eliminando “personas tóxicas” que nos rodean, las cuales como muy bien explicas pueden ser un verdadero lastre.
    Debemos cuidar esa “buena estrella” y más aún en los malos momentos tanto para nuestro proyecto profesional como para nuestra vida: el “proyecto” más importante de todo individuo.
    Saludos cordiales,
    María Berdayes.

    Responder
    • jessica
      jessica Dice:

      Mil gracias por comentar y aportar, María. Me alegro de que te resulte útil para fijar y mantener esa búsqueda constante, y además de manera optimista. ¿Qué te puedo decir? Pues que estoy encantada con el efecto de mi reflexión!!!! Un abrazo enorme.

      Responder
  3. Monica Cuervo
    Monica Cuervo Dice:

    Buena reflexion! Es cierto, si tod@s nos paramos 2 minutos al dia en rebobinar lo hecho por nosotr@s y nuestro “proyecto”, quizas veamos mas claro que nos disipamos con muchos factores externos. Solo hay que sentarse 2 minutos y centrar nuestra atencion en el objetivo que es mas importante para crear nuestra propia buena estrella. El resumen en estos “8 pasos” deberian ser “regla basica” de repaso y reflexion para que no se nos olviden. Estaremos mas cerca de conseguirla!
    Gracias

    Responder
    • jessica
      jessica Dice:

      Mil gracias por escribir en el blog Mónica, y aportar con tu experiencia. No siempre tengo presentes estas recomendaciones, también tengo días en los que el gris me puede ;). Pero saber que están ahí, que me han servido como motor otro momento o el efecto que han tenido en otras personas al ser consciente de ello, hace que me pare y piense, que quizás no sea todo tan gris. Lo más importante de todo esto, es la toma de conciencia y el saber/reconocer el grado de responsabilidad que tenemos en el desarrollo de nuestras vidas. Algo que, a pesar de abrumador, es tremendamente poderoso. Un fortísimo abrazo!

      Responder
    • jessica
      jessica Dice:

      Muchísimas gracias por comentar, Ivan! Es una mezcla de acontecimientos y circunstancia donde controlamos más factores de los que pensamos. Un abrazo enorme y gracias de nuevo!

      Responder
  4. leonty Bustillo
    leonty Bustillo Dice:

    Estoy de acuerdo contigo,la buena suerte se logra en base a triunfos,logros,fracasos asumidos o no,que tenemos que superar a lo largo de nuestro transitar profesional y personal,lo mas dificil,pienso son los cambios,asumir una adaptacion para seguir no es facil.Saludos desde Caracas

    Responder
    • jessica
      jessica Dice:

      Muchísimas gracias por tu comentario, Leonty. Para es un aprendizaje y construcción diaria. Adaptarse a los cambios no es algo para que nuestro cerebro está preparado, sino que se va aprendiendo con el tiempo, y a eso, no se le puede llamar buena suerte. Un fuerte abrazo!

      Responder
  5. Ricardo A. Verdejo Rocataliata
    Ricardo A. Verdejo Rocataliata Dice:

    Pues si, Jessica. Tenemos una visión similar respecto a la suerte y cuál podría ser su papel en la consecución de nuestros objetivos. Ahora sólo me hace falta contar las cosas la mitad de bien que tú lo haces. Enhorabuena. Este post tiene alma. Besos!

    Responder
    • jessica
      jessica Dice:

      Hola Ricardo, ante todo, gracias por comentar en mi blog! El tema de la buena suerte da para mucho, y aún respetando todas las opiniones, las hay que son tan limitadoras, que no queda otra que rebelarse. Y este post, es mi rebelión contra las malas y buenas suertes. Primero en honor a todos esos factores externos en los que me apoyo para llegar donde quiero llegar, y segundo en honor a la capacidad interna de cada cual para luchar por esos objetivos. Y eso es para mí la buena estrella, la buena suerte. Gracias de nuevo por compartir visión y por pensar que estas palabras tienen alma, es muy hermoso. Un abrazo!!!

      Responder
  6. María de los Ángeles Espínola Zetina.
    María de los Ángeles Espínola Zetina. Dice:

    Gracias Jessica, vuelvo a leer este post y me siento plenamente identificada con tu Buena Estrella. Soy muy afortunada de contar contigo, muchísimas gracias.

    Responder
    • jessica
      jessica Dice:

      Hola Marigely y muchísimas gracias por dedicar tu tiempo al blog. Me encanta que te siga gustando más de un años después de su publicación. La agradecida, sin duda alguna…soy yo. Un abrazo inmenso!

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *