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La historia de un principio…

… O el principio de una historia.  ¿Cuántas veces has sentido  ese hormigueo en el estómago, esas ganas de compartir  y aportar al mundo cuando comienzas algo nuevo?. Y ¿cuántas veces, de repente, te has dado cuenta de que posiblemente no descubras nada especial, ni cambies la vida de nadie? Y aún así, te apetece estar presente, estar ahí…

Así mismo me encuentro en este momento, dándole vueltas después de tantos meses a esta nueva faceta y al sentido y valor que aporta(rá) a mi vida. Sopesando si estaré a la altura, si conseguiré lo que pretendo y sobre todo, si me hará feliz y mejor persona. Y como es habitual en mí, me he dicho: «Este es tu espacio: crea, disfruta y aporta, intenta sumar siempre y las cosas buenas, llegarán».

Y aquí estoy hoy: podía haber sido la semana o el mes pasado o después del verano, pero casualidad o no, el 15 de mayo nació el motor de mi vida: mi hija Alba. Y así, todo empieza a fluir y las fechas a encajar y, dejándome llevar por los acontecimientos, me encuentro alumbrando mi web y mi blog en la misma fecha que vio nacer a mi hija.

Espero poder compartir contigo experiencias, reflexiones y visiones sobre aquello a lo que me dedico y es una parte tan importante de mi vida: la psicología, el talento de las personas y la conducta del ser humano. Me gustaría que nos encontrasemos a menudo por aquí, para que podamos intercambiar opiniones sobre aspectos de actualidad y que nos puedan enriquecer.

Será como un pequeño salón de reuniones en el que espero verte con frecuencia, y donde serás bienvenido siempre que te apetezca venir. Quedas por lo tanto, invitado a pasarte por aquí para que nos vayamos conociendo y espero, que con el paso del tiempo, te encuentres cada vez más cómodo.

Así es como comienzan las historias: con miedos y dudas, con expectativas y deseos, con pasión y  muchas ganas. Así empieza mi historia…